Un par de fines de semana de mucha actividad, el Festival de Cine de Morelia, luego Halloween, fiesta de despedida a una casa que jugó un rol importante en nuestra adolescencia y post-adolescencia (como no va a ser importante la casa que nos recibía todas las semanas para platicar del mundo y beber hasta desfallecer, la cual es de los papás de Alex L y la van a deshabitar), mucho football, muchos muertos, I See Dead People (pero a lo cabrón) y la paz y tranquilidad que te da un Martes que parece Domingo y un Lunes-Miércoles sabiendo que mañana Jueves ya tengo citas varias para compartir por aquí y por allá.
Pero primero lo primero, las cosas no son como las planeamos, vamos desde el principio tu quieres algo, y simplemente no sucede, no pasa, bien dicen por ahí que si quieres hacer reír a Dios le cuentes tus planes, pues bueno, así tal cual, los planes con novia se fueron desde hace un rato, simplemente no podíamos llegar a un punto medio donde las diferencias fueran tratadas con civilidad y dentro de todo armonía, así que mejor ahí muere y es que yo se, que hay gente que puede con esto, o gente que definitivamente agacha la cabeza para decir un "lo que tu quieras o lo que tu digas" y la relación sigue. Sin embargo, es algo con lo cual yo no convivo, no por que yo sea muy cabroncito, ni mucho menos, más bien porque me entiendo, se que cuando no puedo, cuando ya no aguanto hago alguna trastada, o simplemente me dejan de llamar la atención las cosas con la novia, o más bien la empiezo a alucinar y pues como no quiero llegar a eso, pues mejor ahí muere. ¿Que si me siento triste? Me siento mejor, valoro muchas cosas que al parecer la gente no y que de pronto tienen que ceder por no estar solos en la vida, por no querer vivir solos. Yo pensaba así hace muchos años, vamos, he tenido noviazgos tan largos que no sabía que era eso de la soledad, luego, después de un par de viajes solo y muchas otras cosas me di cuenta que me resuelvo perfecto también conmigo. Un grado Zen que les puedo recomendar mucho.
Lo que sí es que cada adiós te da ese grado de experiencia, es decir, no es lo mismo, cuando eres estudiante de medicina y se te muere el primer paciente, a cuando llevas años en la práctica y ya no sientes tan feo.
Claro, al darle la noticia a mis amigos, me preguntaron que si no seré yo el que tiene algún desajuste, seguro tengo mil, pero no creo que sean nada graves, el peor desajuste es querer vivir acompañado aunque te cueste tu felicidad ¿o que no? (Vamos en este caso no se si eso pasaría, pero si en tan poquitos meses ya había peleas de tal estilo por cosas tan pequeñas, no quiero ver cuando existieran otro tipo de situaciones mas serias y comprometedoras). Así que back to my lovely soltería. (Ya le dediqué muchas letras a mi vida amorosa, eso no pasa muy seguido)
So Wake Up! Hablemos de cine y no tanto de cine, más bien de festivales de cine. Hace dos semanas el de Morelia. La verdad está padre y no, está interesante y no, tiene lo suyo y no.
Un Festival muy nuevo, con mucho empuje, o con todo el empuje que le puede dar la cadena Cinepolis, una ciudad que, así de cuates y siendo muy honesto pues, no tiene mucho, el centro está bonito, que es como de cuatro cuadras y ya, nada que hacer, bueno tiene como toda ciudad sus bares y antros, a los cuales pues ya visité algunos, no esta vez si no hace poco y quedé poco encantado, más bien invitado a no regresar.
En fin, no crea que odié la ciudad y el Festival, como dije al principio las dos cosas tienen su onda y no la tienen, en cuanto a fiestas, las de las productoras fueron las buenas, porque las que organizaron los anfitriones del evento, estuvieron terribles (uy que exquisito!). No pero en serio, fiestas con DJ's chafísimas tocando música terriblemente mala para mi gusto, seguro se agarraron a los mejores DJ's de Morelia, pero eso no quiere decir que tengan digamos, un sentido más Universal en gustos, o eso demostraron, ya que ese tipo de electro-naco, pasado por las rolas de Alex Sanz y este tipo de cosas (versión mix) no funcionan en el pseudo hipster ambiente que impera entre los cineastas de este país. Así que créalo o no, dos cubas y a dormi con estas fiestas.
Pero bueno, si no tiene nada que hacer y quiere gastar gasolina o manejar 4 horas pues visite Morelia, vea el show de las luces de la Catedral y fuegos artificiales, coma en el restaurante del Hotel Casino, ahí mismo en el centro, pase otro día igual y regrese a México.
Bueno, como era de pensarse, vi al Capitán de Aguas en Morelia, con flamante nueva compañera, traída de Europa y muy linda, el trató de darle una probadita de México (sin albur) y por esas tierras no encontró nada, así que vino a la gran ciudad y aquí pudo ir a otros tantos lugares, los lugares esos que como turista aprecias pero como residente de la ciudad alucinas, yo, lo acompañé en la parte nice (je!) y fuimos a cenar a Pujol (para variar), pero bueno, no habíamos ido con la carta nueva y de la última vez a ahora los cambios fueron bastante acertados, quitaron el Huarache ese de Kobe Beef que sabía a Sope callejero, el sabor del Kobe se perdía y costaba 450 pesos. Ahora hay el famoso tasting que está tan de moda (menú de x número de platos ya preseleccionado por el chef) por el doble de lo que costaba el Huarache de Carne de Kobe (sin chupe) que vale mucho la pena, vayan, pidan el menú de degustación y cuando lleguen al Tamal de Cuitlacoche (o Huitlacoche) se van a acordar de mi, porque es una maravilla.
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