If You Can't Amaze People With Your Intelligence..Confuse Them With Your Bullshit!

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Día de mucha mexicanidad.

Antes de empezar con mis clavadeces, les quiero platicar que en pasados días fui al Centro Histórico de la Ciudad de México... ¡que experiencia!

Hace mucho que no iba con esta idea de turista en tu ciudad y resultó algo interesante porque la experiencia de estar ahí, por momentos era grata, por momentos incómoda.

Todo comienza por tomar el metro, situación a la cual estoy más que acostumbrado como he platicado en veces anteriores, nada nuevo, pero salir de la estación Zócalo y enfrentarte a tantas cosas que están pasando al mismo tiempo es abrumador.

Los Neo-Aztecas bailando vestidos con penachos y cascabeles, la venta de cualquier tipo de baratija ambulante, los cientos de miles de personas, coches, bicitaxis, brujos, desempleados, etc etc. Todo esto, enmarcado por edificios en verdad majestuosos. Debió ser mucho mejor hace años, cuando no estaba tan lleno de todo lo que hay ahora, aunque, he de reconocer que toda esa gente y esas cosas que no deberían estar ahí, hacen la experiencia enriquecedora de alguna forma.

Me quedé de ver con los demás en la entrada de Palacio Nacional, esperé 10 minutos a que llegaran y desde ahí tenía una vista de la Catedral que me impresionó, insisto, hace mucho que no la veía con estos ojos de análisis turista y que maravilla, enorme, descuadrada, medio hundida y tristemente, la fachada, sin una manita de gato, sin que hayan limpiado o restaurado dicha fachada. No pasa lo mismo con Palacio Nacional, éste se ve impecable, ¿Quién no se habrá caído con la lana para restaurar la Catedral? ¿La Iglesia o el Gobierno? Tache para los dos, este año que se ha usado tanto el Zócalo debería estar impecable, bueno, este año y siempre, es hermoso.

Llegaron los demás y nos fuimos a San Ildefonso, a ver la exposición de Orozco... ¡Que cosa!

He de confesar que no tengo esa sensibilidad por las artes plásticas, o quizá sea falta de interés o quizá esto se de por la falta de conocimiento, pero, eso pasó a segunda importancia porque la exposición me dejó impactado, Orozco fue un grande!

San Ildefonso, que alguna vez fue una prepa (de hecho donde mi papá estudió y cada vez que escucha San Ildefonso expresa cierto tipo de melancolía.. dudo que mi prepa la hagan museo algún dia) está increíble y bueno, que mejor que poner una exposición de la obra de Orozco ahí, que, tiene un par de murales increíbles, sobre todo, nos gustó el del Franciscano, en fin, no les voy a contar mucho, no tengo ni autoridad para hacerlo debido a mi falta de conocimiento de la materia, pero lo que sí les puedo decir, es que ¡UN APLAUSO A ESTA EXPOSICIÓN! está muy bien puesta, muy bien curada (haciendo la referencia correcta en el argot de museo), te van llevando por las diferentes etapas que vivió el artista, desde que era caricaturista en los periódicos y que manera de contar historias con sus caricaturas, maravillosas y luego pasa por sus obras en NY y en fin toda su vida y obra, Orozco, un fuera de serie, gran artista, muchísimas obras en todos lados y la sensibilidad que tuvieron los que montaron la exposición para que a alguien como yo, neófito en el asunto, se emocionara y le gustara tanto, pues es de aplaudirse y más, porque por fin, encuentro otra cosa buena que contar de este país, bien por la exposición! no dejen de ir, cuesta 45 pesos (creo).

Después de ahí, fuimos a comer, al conocido restaurante Al Andalus, comida libanesa y lugar de cual el cual el dueño tiene algún parentesco con la familia y aquí tengo que ser honesto, pero, creo que ya no es lo mismo, no me emocioné con la comida, quizá lo más presumible es el Shawarma de Carnero, pero y ya.

El trayecto de San Ildefonso al restaurante, obviamente caminando, fue un tipo de tortura, aguantable pero incómoda (insisto), los ambulantes que no te dejan caminar por la banqueta, los miles de peatones que éramos y los coches pasando por la calle hacen eso de caminar por ahí algo intenso, malabarismos para salvar tu vida de los coches o para no caer encima de algún puesto o para no tener un encuentro con algún Tackle Ofensivo (aka las señoritas rellenitas que abundan por ahí) de frente. Aún así, caminar es la única manera de sobrevivir en el centro, en coche hubiera sido una hora lo que caminamos en 10 minutos.

Regresando al restaurante, como dije, sin emoción la comida, pero buena la plática, nos habían dicho que cerraba a las 6, eran las 8 y seguíamos ahí platicando, por fin, cuando vimos que los meseros ya tenían cara de "YA LLÉGUENLE" pedimos la cuenta y salimos y la calle ya estaba obscura y la gente tenía como otro look, uno no muy amable, llegamos a la calle que te lleva directo al zócalo y los planes se dividieron. Yo quería ver el show del Zócalo y otros querían ir al cine.

Por fin con el grupo ya dividido caminamos al Zócalo, con miedo la verdad, no sabía que tan atascado se podía poner eso del show, o que tan agresivo, digo, es el centro y tiene historias terribles que siempre rondan por tu cabeza cuando estás ahí y volteas y no está precisamente la familia Limantour caminando junto a ti (así es, aunque les cause urticaria mi ejemplo).

Entramos por esa calle y caminamos hasta ponernos cerca de la Catedral, empezó el show y tengo que decir que la segunda grata experiencia fue el espectáculo de luces y proyecciones que hacen sobre los edificios que rodean al zócalo, mismos que horas antes, con luz de día, sin vestirlos con luces se veían increíbles, la Catedral, el Palacio Nacional y los edificios que están justo enfrente, del otro lado de la Catedral participan en el show, no entiendo aún, porque los edificios donde están los Hoteles no le entraron al show, ahí no se proyecta nada, no hay una luz, sólo gente en los Hoteles viendo el show desde las terrazas.

Nos pareció más que claro que este show y me refiero al de las luces y proyecciones en los edificios tenían o tienen mano extranjera, demasiada tecnología que definitivamente no caracteriza a este país, al Comandante, que acaba de regresar de Francia, le pareció mejor que uno que hacen en Paris del estilo, donde iluminan por toda una noche diferentes edificios y tienes que ir de uno en otro viendo la iluminación, un aplauso a las luces.

Lo demás, se convertía en lo de menos y me refiero a las otras cosas que pasaban en el centro del show, donde hay un stage y donde hay actores y bailarines y cosas que a nadie se le ocurrió ponerles una cámara para que proyectara en alguna pantalla a las multitudes, si no estás lo suficientemente adelante este show simplemente ocurre a lo lejos sin mucha trascendencia, yo recuerdo que veía gente vestida con armaduras de la época de la conquista que pasaban de un lado a otro y algunos indígenas (creo) y cosas así, pero nada que me llamara la atención debido a mi lejanía y la poca visión que tenía de esa parte del show.

No entendí muy bien lo que narraban, las bocinas, aunque son muchas, tratan de cubrir un área enorme afectada por demasiado aire, que corre de las diferentes calles y convergen en el zócaloy por la multitud, el resultado es la poca percepción de las palabras de la narración, la música con una fusión de lo más ecléctica, muchos géneros, empiezan con new age, acaban (según me dijeron porque no llegué al final) con rap, a veces de muy mal gusto, a veces acertada, sin embargo, yo pienso, que si hay algo que tiene este país son compositores buenos, quizá en vez de escuchar raps y querer verse muy vanguardia, yo hubiera apelado a insertar alguna melodía que diera más sentido a la mexicanidad que es a la que se le hace culto en esta fiesta.

En fin, para como se hacen las cosas aquí, la experiencia en general fue buena gracias a las luces y proyecciones como les decía, lo demás puede pasar o no pasar y sigue siendo bueno el espectáculo, claro, que si no pasaría, nos ahorraríamos tiempo parados con todo ese aire frío, pero, ok, le damos su punto al espectáculo.

Nos fuimos antes, no llevábamos coche y no quisimos esperar a desalojar el área con los otros miles de personas, caminamos con rumbo a Bellas Artes, pasamos por una de estas calles que ahora son peatonales, llenas de vida y mucha luz, ya por el Sanborn's de los Azulejos muchos bares estilo Costera de Acapulco, ya saben a lo que me refiero, triste, hicimos este apunte y seguimos en la plática.

Hay poca gente que no le pido que aterrice su conversación cuando veo que está tomando mucho tiempo y se está convirtiendo en algo aburrido (sobre todo por mi TDAH, mucho tiempo, algo aburrido, el resultado será mi mente en otro lugar casi instantáneo y luego, tengo que volver a preguntar ya con pena, de que hablábamos y cosas así, mejor me lo ahorro con un "aterriza") el Comandante es una de esas personas que tiene una manera peculiar de contar las cosas, tan peculiar que mucho de su "slang" es retro, mexicano de los cincuenta. Platica mucho, pregunta mucho, se interesa, da puntos de vista y luego sigue contando alguna historieta que de ser cotidiana pasa a ser anecdótica, que bueno que escribe y dirige, es lo suyo.

Así que de plática en plática, por fin llegamos a Reforma y seguimos caminando hasta tomar un taxi a la Diana.

El centro histórico tuvo onda, por lo raro que es, por todas las cosas que vimos, imaginamos a un extranjero, del estilo Europa del Este (de Asia no funcionaría tanto, también hay mucha gente y cosas parecidas de este estilo), que sea abducido de su pueblo y de pronto apareciera a la mitad del Zócalo, su reacción sería algo digno de un documental.

En resumen:

1. Vayan a San Ildefonso a ver a Orozco, paseo garantizado.
2. Dense tiempo de pararse en algún lugar estratégico en el Zócalo, en la tarde y dar una vuelta visual a todos los edificios que hay ahí, igual y se impresionan un poco como me pasó.
3. No se les ocurra ir en coche, usen el metro, me lo van a agradecer.
4. Creo que no puedo decirles a ciencia cierta donde ir a comer, supongo que hay muchos lugares buenos, yo tenía ganas de cantinear, de ir a esas cantinas de las que los señores grandes muy grandes hablan y ver si siguen siendo buenas, pero eso será en otra visita (2030)
5. Si van al show que les digo del Zócalo, está hasta el 24 de Noviembre, empieza a las 9 de la noche, dura 1:30. Recomiendo no quedarse al final, nadie quiere escuchar el rap ese y nadie quiere salir con miles de personas al mismo tiempo de algún lugar. También recomiendo ir con una buena chamarra o sweater porque el aire está muy frío.

Me voy porque tengo que cuidar un helecho.

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